El problema
Una carga de video necesitaba aceleración por hardware, pero ejecutar la GPU directamente sobre el host eliminaba la separación entre la aplicación y la plataforma de virtualización.
La decisión
Asignar la GPU a una carga virtualizada mediante passthrough, separando la administración del host, los drivers y el consumo de la aplicación.
El resultado
La carga obtuvo acceso al hardware que necesitaba sin convertir el host de virtualización en parte de la configuración de la aplicación.
El proyecto obligó a tratar el hardware como una dependencia de infraestructura. No alcanzaba con detectar una GPU: había que decidir qué capa era responsable de cada driver, cómo se asignaba el dispositivo y qué quedaba fuera del alcance del host.
El resultado fue una arquitectura donde el servicio consume la aceleración que necesita y la plataforma mantiene una separación clara entre recursos, sistema operativo y aplicación.